Innovación Educativa

Entrevista a Rafael Guerrero: «El sistema educativo se tiene que adaptar a cada niño»

 

Rafael Guerrero Tomás: Director de Darwin Psicólogos, experto en Psicología Educativa y TDAH y autor de los libros “Educación emocional y apego” y “Trastorno por Déficit de Atención con Hiperactividad: entre la patología y la normalidad”,

«El sistema educativo se tiene que adaptar a cada niño»

Concede una entrevista a los Colegios Zola y habla sobre innovación, la importancia de gestionar las emociones y los retos de la educación.

 

¿Cuales serían los retos de la educación?

  • El primero sería adaptarnos al niño y a su desarrollo evolutivo, a sus circunstancias, familia, a sus posibles dificultades, a su ritmo y tener en cuenta que el ritmo lo marca el niño.
  • El segundo reto es trabajar la inteligencia emocional tanto en el aula, como en la familia y en la sociedad, identificar las emociones, legitimarlas, permitirlas y establecer estrategias para poder regularlas.
  • En tercer lugar, es trabajar el comportamiento ejecutivo que, con las nuevas tecnologías, lo tenemos cada vez más atrofiado. En cuarto y último lugar hablamos de valores que estamos perdiendo como la paciencia, el respeto o la empatía.

¿Crees que es necesario un  sistema educativo más flexible?

 

Sí, al final el sistema educativo se tiene que adaptar a cada niño. No es sigue mi ritmo que yo te voya llevar a buen puerto, porque no consiste en llegar al puerto, sino que consiste en cómo se hace el recorrido.

 

¿Qué consejos daría a los docentes?

El primero es formación, es imprescindible que un docente que tiende a la excelencia se forme y se creen redes y es fundamental la formación en la parte emocional. En segundo lugar,es imprescindible que sea capaz de mirar incondicionalmente a sus alumnos, que no les juzgue, que les mire con cariño, con respeto y legitimizar la emoción. Yo no puedo evitar que en un niño aparezca la rabia, el miedo, la frustración, pero sí puedo enseñar a ese niño a que gestione las conductas asociadas a esa emoción. Yo le legitimizo sus emociones, lo que no acepto son conductas determinadas a un compañero o profesor.